Está bien pillada.
Mejor que hace quince días a mi entender.
Y es que, si Castro da a entender en la imputación que sin su título el marido no hubiese trajinado tanto maletín, la necesaria cooperación, aun por omisión tontosa, con la correlativa pena de autor, la acerca al trullo. Tanto como su cónyuge al menos.
Los Borbones españoles no aprenden. Después de "El Deseado", la segunda Isabel, el abuelo en barco desde Cartagena y el padre, hermano del apartado misteriosamente, que no reina, ¿cómo es posible que sigan comportándose tan irresponsablemente, a no ser que sean los más irredentos republicanos?
Salud