lunes, 27 de junio de 2016

Análisis precipitao

Rajoy triunfa hasta comprobar que todos, aparte de la posibilidad de Rivera, votarán en contra en su investidura.
Sánchez vuelve a escribir otra página de supervivencia mágica cuando todos le dábamos por laminado.
Iglesias hubiese tenido ayer noche de empezar a ganar las próximas elecciones, sean en seis meses o en 2018: dimitir, asumir que su personalismo no es amable y cargar en la espalda de su potencial electorado la responsabilidad de no haber confiado en su proyecto como pronosticaban las sumas.
Rivera deberá tener la suficiente paciencia como para esperar que la corrupción y el mal gobierno hagan que se tripliquen sus escaños.
Salud

domingo, 26 de junio de 2016

Más Brexit

Tranquilos todos: los partidarios de la separación y los de la unión.

El referéndum, a pesar de a lo que se comprometiera el dimitido en diferido Primer Ministro es puramente consultivo y no vinculante; apto para, en un poco novedoso giro político-copernicano, adaptarse a cualquier nueva estrategia.
La legitimidad de las opciones, separadas casi al cincuenta por ciento, está tan difusa que nadie en su sano juicio cantaría victoria. La derrota sí que sería más fácil de captar.
El Reino Unido, llegados al caso de querer salir de la Unión, deberá invocar de forma expresa los trámites contenidos en el artículo 50 del Tratado, cosa que ni siquiera los acérrimos al Brexit han invocado aún.
El camino para la salida conlleva un trámite de al menos dos años, 2018, tiempo más que razonable para que baje el suflé de los separatistas, lo repiensen, se deslicen los votantes o, llegados al extremo, la negociación atempere el sentimiento de abandono o dejación, si lo hubiere.

Mi idea es que la situación derivará en otra negociación en la relación reino Unido-Unión Europea, al estilo de las cláusulas especilaes que se negociaron recientemente o el vínculo que existe con otros estado europeos externos, como Suiza o Noruega.
Incluso, una Unión, estricta en cuanto a miembros, sería más admisible. Un grupo de países básicos e indubitables (Francia, España, Alemania, Italia y Benelux) con otra media docena de viables que se pudiera adherir si cumple con "todas" las consecuencias, incluida la moneda (Portugal, Irlanda, Austria, Finlandia, Dinamarca, Suecia) y el resto de estados, incluido el Reino Unido, que desde fuera de la misma Unión pudiera negociar su relación con la supranacional.

Una duda para los que no se quejan del referéndum británico y no entiendan el catalán:  ¿Por qué una parte decide sobre el todo en un caso sí y en otro no?

Salud

viernes, 24 de junio de 2016

Consumación

Enhorabuena.
De todo corazón a los funcionarios (que no políticos; no tienen sus características) y a los financieros.
Habéis dado demasiadas razones de hartazgo a los pueblos en esta construcción a vuestra medida de la Unión Europea que el primero ha saltado del barco.
Con flotador, eso sí. El carácter no vinculante del dimitido Cameron, las relaciones más o menos fluidas con otros estados europeos ajenos a la UE, la necesidad de movimiento arriba-abajo (con la consabida ganancia para los de siempre) de valores atemperan la predicción catastrofista.
Porque eso es lo único que hacen los que nos aborregan: transmitir el miedo al cambio, por mínimo que sea, de su statu quo. Y es lo que han dicho ad nauseam. No aprenden. Y carecen de la creatividad necesaria de los que, a veces cuando no a menudo, se les han torcido los planes.
Salud
 

domingo, 19 de junio de 2016

Asesinato en la tierra del Brexit

La muerte de Jo Cox viene a confirmar una de las percepciones que tenía hace tiempo: hay gente que se cree a los políticos.
Sus poses, declaraciones y broncas. No piensan, conmigo, en una impostura a la busca de agrandar su cuota de pastel, sino que, a pies juntillas, comulgan con sus ideas, se cabrean con sus contradicciones y son capaces de matar (en regímenes menos democráticos bastaba con delatar) al que mantiene lo contrario.
Salud