viernes, 24 de junio de 2011

Visión

Lo que ahorramos en gasofa nos lo gastamos en pegatas.
Salud

En tres toques

A los Empresarios: Que no vinculen crecimiento a riqueza. Que sepan que una empresa es un ente vivo y, como tal, puede crecer o disminuir sin que su esencia se pierda. Que no repercutan exclusivamente sobre los trabajadores y sus derechos el margen comercial que pierden por la crisis. Que manden sin que se note quién paga.
A los banqueros: Que valoren las hipotecas impagadas a su valor real, de mercado actual, y no al que la inflación de hasta hace tres años hinchó. Que asuman las cuentas de papel, sin engañarse con números ilusorios, aunque les suponga no quedar tan "machos" en su próxima Junta accionarial. Que traten de pasar un mes con lo que vive el 95% de la población.
A los políticos: Que sean valientes y echen a los que sólo sirven para medrar. Que la valentía les lleve a un detalle fundamental: valorar la abstención y los votos nulos en Parlamentos, Juntas, Cabildos y Ayuntamientos, dejando sin ocupar los puestos proporcionales. Que pasen seis meses con el Sueldo Mínimo Interprofesional y tengan que acudir a las tiendas y bares donde van sus votantes para que vivan cómo les va.
La Historia nos enseña que, antes o después, pacífica o violentamente, deberán asumir estos (y otros) retos. Cuanto antes lo hagan menos doloroso será para todos.
Salud

viernes, 17 de junio de 2011

Mundos paralelos

Para quien sea demasiado mayor u olvidadizo, las paralelas son líneas rectas cuyos puntos no se cruzan. Supongo que con los Mundos la definición es similar.

Botín declara hoy mismo en público que el Banco del que es máximo accionista ha tenido beneficios de 35.000 millones de euros en los últimos cuatro años. Sí: el último del pelotazo y los tres de crisis.

Eso sí que es paralelo, Emilio.

Me soslayan las personas que no se avergüenzan de lo que debieran.

Salud

jueves, 16 de junio de 2011

Infiltrados

El Estado tiene demasiada mala baba para perder una milésima parte de su poder. Sus tentáculos no entienden lo que sucede porque no toman cerveza en los bares donde estáis ni compran comida en los mercados adonde acudís. Pero saben que no pueden daros tregua. No calculan vuestro poder; por eso no os temen todavía. Sin embargo, toman sus medidas. Y, tenedlo claro, antes de acabar con vosotros físicamente lo harán difamándoos. Así los "buenos ciudadanos", ésos que no tienen qué temer del Poder (sea el que toque), no tendrán remordimientos cuando os fulminen.
Entendedlo bien: vuestro auténtico valor es solicitar lo justo sin violencia. La leyenda dice que alguien consiguió la independencia de un subcontinente sin disparar un tiro o que un nieto de esclavos hizo avanzar en apenas diez años lo que millones no pudieron en un par de siglos usando únicamente su turbadora voz. Pero recordad su final. Los cuentos reales no suelen tener un final feliz, aunque éste sea más aceptable que el inicio.
Fiaos únicamente de vuestro parecer. A vuestro alrededor irán cayendo infiltrados, comprados, violentos, ventajistas, mesías y troupe por la que ahora daríais todo y no merece vuestro desprecio.
Nadie os dirá nada si no llegáis, pero tenedlo claro también: la meta es la solución. Si caéis en la mitad nadie se acordará de vosotros ni de vuestras peticiones. Apenas saben que vivís y hasta que no tengan miedo auténtico no negociarán. Sólo su miedo a perder todo pude llevar a vuestra victoria.
Salud
www.youtube.com/watch?v=pbhuEVgU9ml&feature=player_embedded#at=18

miércoles, 15 de junio de 2011

¡¡¡¡Terroristas!!!!

Sólo había que esperar.
Y mira que desde el principio, los buenos ciudadanos ya avisamos que el movimiento"indignado" estaba trufado de melenudos, malolientes y antisistema.
Han tardado un mes pero han caído: alguien de aquella orilla ha agredido (o intentado) a los representantes legítimos (sí, esos a los que vota apenas un 55% del censo, o sea, un 35% de la población) y democráticos.
De aquí al terrorismo hay un paso.
Al tiempo.
Salud

domingo, 12 de junio de 2011

Solucionando crisis

Necesitamos una guerra, señoras y señores.
¿Guerra? ¿Le parecen pocas? dirán por el fondo.
Hombre, hay guerras, locales, de México a Tierra de Fuego, en África, sobre todo central, Caúcaso y Oriente Medio, Asia,...
Pero convengamos que no son guerras. Trifulquillas, peleas, mueren unos cientos, unos miles, unas decenas de miles de seres humanos. En lo más crudo del crudo invierno, a mediados de los 90, con las masacres en Bosnia y los Grandes Lagos, no se acumularon más de un millón.
Me refiero a una guerra como "las de antes", como las entendemos en Europa. Calculo que ahora mismo necesitaríamos no menos de 100.000.000 de muertos para salir de esta crisis económica que nos atenaza... Curiosamente, sólo nos afecta a Europa, Estados Unidos, Canadá y Australia.
La Historia, como casi siempre, nos enseña el camino.
Desde finales del XIX, cuando los medios de producción capitalistas se masifican para intentar copar (y saturar) mercado (es el único sistema de crecimiento que conocen, los pobres), cíclicamente los conflictos armados han servido de válvula de escape a los excesos de producción. La guerra franco-prusiana de 1870, con una población mundial de apenas 1.500 millones de almas y unas bajas de 300.000 en menos de un año sirvió de prueba. La Gran Guerra, población de poco menos de 2.000 millones, amortizó a 10 millones de personas. Los alegres 20 atestiguan lo bien que salió todo. Como se seguía produciendo sin tino y la economía sufrió un calentamiento hubo que incentivar los extremismos que, apenas treinta años después, dejaron en la cuneta a otros 60 millones de vidas. La Guerra Fría de nuestra juventud, con gastos desmesurados en Defensa, permitieron otras válvulas de escape; las guerras locales de entonces sí que resultaban (Corea, Vietnam, guerrillas en el orbe) para mantener nuestro crecimiento económico.
Pero ahora, señoras, señores, ¿qué esperan? Después de vencido el Mal llevábamos veinte años de producción masiva para que fueran posible crecimientos anuales "de dos dígitos". No hace falta ser versado para entender que ahí está el quid del problema. Si queremos crecer "como antes", hasta hace cinco años, nuestros capitalistas no entienden otro proceso, necesitamos purgarnos. Como cuando comemos de más. Y la purga, ya lo diría Stalin, supone no menos de 100 millones...
Porque, ¿no querrán, ahora, cambiar de filosofía, verdad, y ponernos a producir según materias primas y necesidades?
Salud