No nos interesan más que para lucrarnos de sus materias primas.
Ni siquiera estamos deseando viajar allí.
Como mucho, a dos o tres sitios emblemáticos y volver.
No nos importa llevarles nuestra basura, sobre todo tecnológica, cubriendo nuestra conciencia con la necedad de que los móviles y ordenadores que tiramos aquí servirán para su desarrollo allí.
No nos interesa que nos visiten como turistas porque no traen divisas.
Incluso pudiendo necesitar mano de obra barata preferimos importarla de otros lados.
Definitivamente, que los africanos; árabes, negros; todos, se queden en su tierra y no vengan.
Si algo queremos de ellos iremos a buscarlo.
Salud
miércoles, 17 de diciembre de 2014
domingo, 2 de noviembre de 2014
Entre el páramo y el abismo
Hoy, Día de Difuntos ¿premonición?, Podemos ha completado el sorpasso demoscópico.
Tiempo tiene, alrededor de un año, para aumentar, consolidar o desinflar el efecto.
Doce meses en los que la formación ha de hacer ver a los dubitativos que sus formas, éticas y soluciones son diametralmente opuestas a las utilizadas en España durante los últimos cuarenta años.
Trescientos sesenta y cinco días en los que sus rivales no se contentarán con achacar símiles bolivarianos, financiaciones persas o sueños ilusos, incidiendo en cualquier aspecto que pueda crear incertidumbre en el elector. Sin escatimar insultos, a la inteligencia las más de las veces, habremos de oír regüeldos filoetarras, pasados políticos de infiltrados o debilidad capilar de su portavoz.
La cascada de casos sucios continuará. Salpicará a los partidos viejos, a empresarios y periodistas del complejo.
Por ahora, la táctica defensiva ha funcionado. La "lluvia fina", que tan bien vino al registrador barbudo hace casi cuatro años, cala a favor del innovador con coleta. Pero, ¿hasta cuándo habrá de calibrar en esta carrera de fondo o cuál será el momento adecuado de pasar a la ofensiva sin perder el dulce encanto de la virginidad e intentar tomar el Poder con las manos?
Los Comuneros, Riego, La Gloriosa, la República del 31.
¡Cuántas ocasiones perdidas para ser como los demás!
Salud
Tiempo tiene, alrededor de un año, para aumentar, consolidar o desinflar el efecto.
Doce meses en los que la formación ha de hacer ver a los dubitativos que sus formas, éticas y soluciones son diametralmente opuestas a las utilizadas en España durante los últimos cuarenta años.
Trescientos sesenta y cinco días en los que sus rivales no se contentarán con achacar símiles bolivarianos, financiaciones persas o sueños ilusos, incidiendo en cualquier aspecto que pueda crear incertidumbre en el elector. Sin escatimar insultos, a la inteligencia las más de las veces, habremos de oír regüeldos filoetarras, pasados políticos de infiltrados o debilidad capilar de su portavoz.
La cascada de casos sucios continuará. Salpicará a los partidos viejos, a empresarios y periodistas del complejo.
Por ahora, la táctica defensiva ha funcionado. La "lluvia fina", que tan bien vino al registrador barbudo hace casi cuatro años, cala a favor del innovador con coleta. Pero, ¿hasta cuándo habrá de calibrar en esta carrera de fondo o cuál será el momento adecuado de pasar a la ofensiva sin perder el dulce encanto de la virginidad e intentar tomar el Poder con las manos?
Los Comuneros, Riego, La Gloriosa, la República del 31.
¡Cuántas ocasiones perdidas para ser como los demás!
Salud
martes, 28 de octubre de 2014
Mierda por doquier
¿Qué español no sabe que los gestores mienten y se enriquecen a costa del Erario?
En realidad, ¿qué español no se aprovecha en la medida de sus posibilidades de su situación para desfalcar, da igual folios o euros?
El oficinista que se lleva una grapadora a casa; el taxista que traslada por el camino más largo; el peatón que se mete al bolsillo cualquier cosa encontrada. Todo con el ajeno vigilante, ése que sisea "no seas tonto", de una sociedad enferma.
Y eso, tristemente, no sólo se soluciona dejándose el pelo largo o hablando clarito.
Salud
En realidad, ¿qué español no se aprovecha en la medida de sus posibilidades de su situación para desfalcar, da igual folios o euros?
El oficinista que se lleva una grapadora a casa; el taxista que traslada por el camino más largo; el peatón que se mete al bolsillo cualquier cosa encontrada. Todo con el ajeno vigilante, ése que sisea "no seas tonto", de una sociedad enferma.
Y eso, tristemente, no sólo se soluciona dejándose el pelo largo o hablando clarito.
Salud
lunes, 9 de junio de 2014
De la Era Campechana a la Preparada
Lo que pudo servir hace cuarenta años, en los que más rápido han cambiado los medios y la mentalidad de los humanos precisamente, no tiene por qué seguir valiendo.
El complejo político-periodístico español, ése que ensalza o criminaliza al alimón, ora aquí o allá, saben bien cuando toca, cree que las milongas a los cincuentones y sesentones que han vertido en décadas para adormecer su conciencia siguen teniendo vigencia para sus descendientes.
Con el ruido de sables permanente, el miedo a pensar después del lavado de mente, el terror de volar cada tres días y el modelo industrial agotado, manifestaciones diarias mediante, todo pudo valer.
Pero, siguiendo al colgado en los 60 e icono actual, los tiempos han cambiado. Tanto y tan rápido que muchos dentro del cascarón no se han dado cuenta. Como el Estado Mayor de Joffre, todo irá bien en el castillo hasta que la sangre anegue las alfombras, sin tener en cuenta que los primeros que se apercibieron de la situación caótica fueron los que la habían vertido en primera línea. La Historia del Mundo, vamos.
Si quieren autosugestionarse están en su derecho. Pero de ahí a pretender engañar a todos en la era de la desinformación va un trecho.
Salud
El complejo político-periodístico español, ése que ensalza o criminaliza al alimón, ora aquí o allá, saben bien cuando toca, cree que las milongas a los cincuentones y sesentones que han vertido en décadas para adormecer su conciencia siguen teniendo vigencia para sus descendientes.
Con el ruido de sables permanente, el miedo a pensar después del lavado de mente, el terror de volar cada tres días y el modelo industrial agotado, manifestaciones diarias mediante, todo pudo valer.
Pero, siguiendo al colgado en los 60 e icono actual, los tiempos han cambiado. Tanto y tan rápido que muchos dentro del cascarón no se han dado cuenta. Como el Estado Mayor de Joffre, todo irá bien en el castillo hasta que la sangre anegue las alfombras, sin tener en cuenta que los primeros que se apercibieron de la situación caótica fueron los que la habían vertido en primera línea. La Historia del Mundo, vamos.
Si quieren autosugestionarse están en su derecho. Pero de ahí a pretender engañar a todos en la era de la desinformación va un trecho.
Salud
sábado, 31 de mayo de 2014
Iglesias junior
Es posible que el nuevo aparecido a la izquierda del Padre, ése al que no sólo metafóricamente mató el pasado domingo, sea un lobo con piel de cordero. Un chavista que nos quiere igualar empobreciéndonos, como dicen sus contrarios. O, incluso lo peor, un iluso que no sabe dónde se mete y queda en la retórica.
Es posible, como dicen, que suelte globos de colores para captar menores despistados.
Pero, asumido todo, yo me pregunto por qué a derecha e izquierda todos claman contra él.
Nadie público hay, en seis días, que haya salido en su defensa. Que asuma alguno de sus planteamientos, aunque no las soluciones, o al revés.
Incluyo políticos y periodistas de cabecera. Ésos que piensan que crearon la democracia y se retroalimentan fabulándolo.
Es probable que el nuevo Iglesias no sepa hacer tortillas sin romper huevos y mondar papas, que su mesianismo no alcance para pastorear una nueva Era de paz y armonía, que sus soluciones no impliquen la felicidad absoluta.
Pero, que nos quiten lo bailao, ha dado un aire fresco al panorama.
Ha inflamado pechos que no creían en esta democracia y estas papeletas y que se pueden plantear que es el único tuerto en este país de ciegos. Ha podido remover conciencias que, como algunos nazis saben bien, se transmuten aún por breve plazo de utópicas en utilitaristas.
Tendrá que cuidarse el muchacho, empero. No dejarse ensuciar por nuevas caras del Ancien Régime, como el enviado Alberto Garzón, aunque le prometan lo que antes de las elecciones no le proporcionaron, mas no por despecho, sino por mantener cuanto más tiempo mejor puro el signo de los vientos.
Movimientos excluidos del oficialismo, Equo y una inmensa marea adormecida necesitada de mesianismo pueden ser suficientes para empezar a golpear las puertas del nuevo Versalles.
Salud
Es posible, como dicen, que suelte globos de colores para captar menores despistados.
Pero, asumido todo, yo me pregunto por qué a derecha e izquierda todos claman contra él.
Nadie público hay, en seis días, que haya salido en su defensa. Que asuma alguno de sus planteamientos, aunque no las soluciones, o al revés.
Incluyo políticos y periodistas de cabecera. Ésos que piensan que crearon la democracia y se retroalimentan fabulándolo.
Es probable que el nuevo Iglesias no sepa hacer tortillas sin romper huevos y mondar papas, que su mesianismo no alcance para pastorear una nueva Era de paz y armonía, que sus soluciones no impliquen la felicidad absoluta.
Pero, que nos quiten lo bailao, ha dado un aire fresco al panorama.
Ha inflamado pechos que no creían en esta democracia y estas papeletas y que se pueden plantear que es el único tuerto en este país de ciegos. Ha podido remover conciencias que, como algunos nazis saben bien, se transmuten aún por breve plazo de utópicas en utilitaristas.
Tendrá que cuidarse el muchacho, empero. No dejarse ensuciar por nuevas caras del Ancien Régime, como el enviado Alberto Garzón, aunque le prometan lo que antes de las elecciones no le proporcionaron, mas no por despecho, sino por mantener cuanto más tiempo mejor puro el signo de los vientos.
Movimientos excluidos del oficialismo, Equo y una inmensa marea adormecida necesitada de mesianismo pueden ser suficientes para empezar a golpear las puertas del nuevo Versalles.
Salud
miércoles, 12 de febrero de 2014
Escracheando
No tiene que ser cómodo que te griten a todas horas. Ni en tu casa. Ni delante de tu familia.
Ni que te echen de la casa que estás tratando de pagar. Ni con tus hijos. Ni que no sepas adónde meterte la siguiente noche.
Al Orden le va a dar igual tener razón legal o que la mayoría piense que el acoso es inconveniente. No ve que la dinámica se está ensuciando demasiado y que las víctimas se convierten en victimarios a velocidad de vértigo.
Antes de que se les escape de las manos la situación, que todavía no es límite para muchos de los afectados, escuchen, negocien, transijan.
Desde la torre de marfil los poderosos oyen los gritos pero creen que no va con ellos hasta que al cabo, después de meses, con razón o sin ella, salgan al pasillo, lo encuentren ardiendo y no hayan cerrado el grifo de la gasolina.
Salud
Ni que te echen de la casa que estás tratando de pagar. Ni con tus hijos. Ni que no sepas adónde meterte la siguiente noche.
Al Orden le va a dar igual tener razón legal o que la mayoría piense que el acoso es inconveniente. No ve que la dinámica se está ensuciando demasiado y que las víctimas se convierten en victimarios a velocidad de vértigo.
Antes de que se les escape de las manos la situación, que todavía no es límite para muchos de los afectados, escuchen, negocien, transijan.
Desde la torre de marfil los poderosos oyen los gritos pero creen que no va con ellos hasta que al cabo, después de meses, con razón o sin ella, salgan al pasillo, lo encuentren ardiendo y no hayan cerrado el grifo de la gasolina.
Salud
miércoles, 29 de enero de 2014
¿Se puede o espejismo?
Dimite el consejero de Sanidad de Madrid cuando los tribunales echan atrás su plan para privatizar, en principio, la gestión de varios hospitales de la Comunidad.
El gobierno ucraniano dimite en su totalidad y el Parlamento revoca las normas contra el derecho de reunión y expresión.
¿Alguien cree que negociando con las normas del Poder éste cambia?
¿Alguien supone que sin ejercer una determinada coacción y violencia, el que lo detenta, legal o ilegal pero siempre opresivamente, cede un ápice en su completo control?
La violencia, más o menos sutil, más o menos roja o con aroma a quemado, rezuma por cada uno de los poros de la sociedad. No puede pedirse por los que ejercen una violencia de baja intensidad o, directamente, de cuello blanco, que los demás se basen en las mismas normas con las que se blindaron para variar la esencia manteniendo los pilares de la explotación.
Que todo cambie para que todo siga igual es ya la opción cegata de quienes exigen y suicida de los que mandan.
Salud
El gobierno ucraniano dimite en su totalidad y el Parlamento revoca las normas contra el derecho de reunión y expresión.
¿Alguien cree que negociando con las normas del Poder éste cambia?
¿Alguien supone que sin ejercer una determinada coacción y violencia, el que lo detenta, legal o ilegal pero siempre opresivamente, cede un ápice en su completo control?
La violencia, más o menos sutil, más o menos roja o con aroma a quemado, rezuma por cada uno de los poros de la sociedad. No puede pedirse por los que ejercen una violencia de baja intensidad o, directamente, de cuello blanco, que los demás se basen en las mismas normas con las que se blindaron para variar la esencia manteniendo los pilares de la explotación.
Que todo cambie para que todo siga igual es ya la opción cegata de quienes exigen y suicida de los que mandan.
Salud
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