miércoles, 27 de junio de 2012

Desesperanza

Un país tiene, en comparativa con el resto del globo, conocimientos, facilidades,  habilidades o investigación en varios campos.
Digamos que en turismo, gastronomía, agricultura, energías renovables, construcción de obra civil, tren de alta velocidad y medicina.
El gobierno de ese país, más que primar estos sectores, les da de lado o directamente los vacía de contenido o, peor, de dinero.
Entiendo que si marcamos unos parámetros de desarrollo en unos aspectos, me valen los dichos, no vamos a poder beneficiarnos de su despliegue en tres años y medio, que es lo que falta para las próximas elecciones generales. Sin contar con que entre medio hay otras cuantas autonómicas o locales.
Por eso el capitán tiene que ser didáctico. Subir al puente, para que todos le vean la jeta, y contar dónde se está, hacia dónde se va y, hasta donde sepa, las penalidades que va a sufrir el pasaje. Y que, como a Colón le chivó aquel náufrago, hay tierra al oeste aunque no sepa cuántas jornadas, meses o años tardarán en topar con ella.
Éste teme al motín y sólo quiere conservar la gorra el mayor tiempo posible.
Salud

sábado, 23 de junio de 2012

Risas

Se encarga la auditoría a la banca española a empresas que segundos antes de producirse no sólo no dedujeron el crack del primer banco irlandés, sino que lo designaron como el mejor del mundo.
Sus estudios se basan fundamentalmente en datos que el desprestigiadísimo Banco de España proporciona.
Dan unos resultados tan fascinantes del presumible rescate con horquillas desde 16.000 a 62.000 millones de euros.
Y ni un mú.
Ni de unos, los que jalean en el palco de la Eurocopa con bufandas de diseño, ni de los otros, los que sin camiseta y con la cara pintada gritan borrachos detrás de la portería.
Salud

martes, 12 de junio de 2012

El rescate

Si es verdad la cantidad (100.000.000.000 euros), el plazo (30 años) y el interés (3 %) estamos ante una buena oportunidad.
Hagámosla maravillosa con unos pequeños movimientos: responsabilidad (civil y política) de los anteriores gestores; finalidad exclusiva del rescate para capitalizar los bancos; y, devolución de éste a la sociedad en forma de préstamos viables a personas y, sobre todo, empresas.
Cuando se haya pasado el susto igual hasta cambiamos de prioridades.
Salud

martes, 5 de junio de 2012

Otra vez el hijo del porquero

Más le valdría a Juan Roig tratar de pasar desapercibido que alzar el coste del pan cada vez que divaga.
Sermonea sobre la conveniencia de trabajar más para sacar a España adelante; debería aclararnos si a 600 euros mes, como gusta de pagar.
Casi seguro que el señor Roig también piensa que sus proveedores, si bien trabajan lo que deben, deberían abaratar sus mercaderías hasta el punto inmediatamente anterior de colapso físico y económico.
¿Qué más de su imperio basado en pagar menos para que el margen de beneficio sea mayor quiere inocular a la maltrecha ciudadanía patria?
Lo único que querrá disminuir será el tiempo de trabajo de su clientela para que estén recorriendo sus tiendas más tiempo. Lo que no se ha planteado, tan lumbrera nos ha salido, es con qué dinero en el bolso.
Salud

sábado, 2 de junio de 2012

Supramundo

Dívar es la categoría.
Si no tenemos esto claro jamás comprenderemos a nuestros poderes públicos. Esos políticos, funcionarios, jueces no nos entienden porque viven en un mundo, más que paralelo, superior, como nosotros, aun sintiendo la hambruna en el Sahel, no nos identificamos con ella, aquí en nuestra agotada Europa.
De ahí que el magistrado no entienda la confusión privado-público sobre las deferencias que, por derecho casi divino pensará él, el Estado le debe por su cargo. Como el guillotinado Luis no comprendía a la turba hambrienta, teniendo todos los días la mesa llena.
Es difícil ponerse en el lugar de una familia desahuciada en Vallecas dormitando en el asiento de atrás de un A8 que circula a 240 kilómetros por hora, desde el restaurante de cuatro tenedores, pagado cada día a cargo del Erario, al mitin de tarde-noche en Priego.
Que no sirva para lapidar al Presidente del Tribunal Supremo, todos de acuerdo, y sí para dejar escapar al resto.
Salud