Éste es el detalle diferencial.
El populacho no quiere, como nunca ha querido, a los "aristoi" que han copado el Poder por siglos. No cree en el sistema político en el que ellos basan su dominio, compartiendo migajas con los plutócratas y los periodistas.
Ve que el sistema se regenera para volver a favorecer a los "de siempre".
Pero ahora ya no se cree la conjunción de desgracias que acontecerán si no votan lo que toca. No les va a ir peor si hacen algo que si hacen lo contrario. Saben en su ignorancia que, salga lo que salga, ellos estarán en la base de la pirámide y los agoreros en la cima.
Por eso, se elige (¿o no tanto?) al innombrable Trump. Como antes se votó a favor del Brexit o en contra del acuerdo colombiano. Y, siguiendo razonamiento, si insisten demasiado, será Presidenta de Francia Le Pen o Primer Ministro italiano Grillo.
No servirá de mucho, porque el aceite flota en el agua, pero deberán variar estrategias y eso siempre lleva un tiempo y, lo peor, un trabajo.
Salud