domingo, 11 de marzo de 2012

Tres declaraciones, tres

Alberto Ruiz-Gallardón me reconcilia con la derecha de toda la vida: "Existe una violencia estructural contra la mujer embarazada", dice. Tarde, nunca demasiado, percibe fuerzas que empujan a la sexualidad femenina al aborto "culpable": soltera, joven, sin recursos, con pareja inapropiada o con relaciones "fuera de norma". La Iglesia, que las llama putas en público o privado; los padres, aterrados frente al "qué dirán"; o, los demás, que miramos desde detrás del visillo, no estaremos de acuerdo.

Mitt Romney, con paperas el día que el reverendo de su parroquia explicó aquello de "no tomarás el nombre de Dios en vano": "Dios quiere que Estados Unidos dirija el mundo". Risas daría verle debatir sobre sus respectivos frente a sus oponentes ultraislamistas, si no fuera porque todos somos su carne de cañón.

Juan Roig, explicando que "en España hay cada vez más bazares chinos porque hacen la cultura del esfuerzo que nosotros no hacemos", me ha dejado con dudas. De si desea que los españoles (la unidad familiar mejor y, ya carca,que el único cobrador sea el padre) metan dieciséis horas al día en sus chiringuitos, por seiscientos euros mensuales y con la familia viviendo en la lonja. ¿Qué les podría haber esperado a sus cuatro hijas de no haberse enriquecido?

Salud    

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