domingo, 24 de octubre de 2010

Dejá vú

Vivimos el principio del siglo V, con los bárbaros a nuestras puertas. Otros ya entraron. Nuestro Dios ha languidecido hasta abandonarnos ¿o fuimos nosotros los que lo dejamos a Él? El sistema económico capitalista, siempre con beneficios exponenciales, atascado. Los más imbéciles de entre todos, al mando de la política. Realpolitik.
¿O es que hemos alcanzado la sociedad nihilista al fin pero por otros medios? Como Marx, que creyó más en Inglaterra que en Rusia o Colón, que confió en Cipango y la India sobre América, ¿hemos llegado a la sociedad perfecta, sin Dios, sin política y sin economía, sin necesidad de alcanzar previamente la educación, la cultura, la erudición?
Y si así es, si sin el tamiz de la perfección lo logramos, ¿merece la pena haber llegado?
No.
No, en mi opinión.
No bajo cualquier medio.
Si ese camino está manchado de mierda, de ignorancia, de vanagloria del iletrado a mí no me sirve y os dejo solos, buscando el mío.
Salud

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