¿De qué se extraña la gente de que un Rey vaya o venga cuándo y dónde le plazca? ¿Por qué sentirse diferente si su nieto o ex-yerno incumplen en su finca las normas españolas?
La raíz de la Monarquía, el déficit de exigencia al anacronismo de la institución o a su sucesión por ejemplo y la falta de lógica democrática es lo que debería exasperar los ánimos. Pero si no lo hicieron cuando debía, no sé a qué vienen los gritos ahora.
Salud
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