¿A quién le apetece que el mayor ejército del mundo bombardee su casa, la fábrica donde trabaja, el mercado donde compra todos los días, la escuela de sus hijos, la iglesia, biblioteca o bar donde acude, para librarle del sátrapa que lo gobierna, con la excusa de liberarlo de la opresión e imponer no se sabe aún qué sistema?
Agradecido encima si no hay daños colaterales en personas.
Salud
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