miércoles, 18 de noviembre de 2015

Y Hollande cogió su fusil

Contradiciendo su fama, el Presidente está más preocupado por la guerra que por el amor.
Aunque, no sé si alguien lo conoce en profundidad o si ésta lo es demasiado para los mortales, no desmerece del adalid de la falta de rigor austero en sus principios devenido en difuminado convidado de la dama alemana, cuando no palafrenero y poco más.
Pero el olor a sangre, como a los carnívoros, le hace crecer.
No se sabe si es peor que fuere un postureo, no se diga, o una salida de tono no meditada que nos embardunaría de fluido elemento hasta las rodillas como en los buenos tiempos bosnios.
Diablura de partida donde antiguos contrincantes, Estados Unidos-Rusia, Irán-Estados Unidos, Europa-Irán, y antiguos aliados, Estados Unidos-Arabia Saudí, pueden ver variar sus intereses como sus alianzas.
Lo único seguro es que el Estado Islámico no variará de estrategia, a no ser que alguien le obligue. No se trata de "nuestros terroristas", IRA, Baader-Meinhof o ETA, incluso Septiembre Negro, deseosos de conseguir sus fines negociando; éstos juegan al todo o nada.
Seremos sus esclavos o los habremos laminado.
Salud

No hay comentarios:

Publicar un comentario