viernes, 15 de julio de 2016

Ahora Niza

Los atentados yihadistas en Europa, habituales en Israel o Irak, han llegado a Europa para quedarse.
Los extremistas creen en su estupidez que removiendo el avispero social al que hemos arrastrado a los inmigrantes, muchos de ellos musulmanes, la propagación del odio será más sencilla. Que es cuestión de tiempo que el índice de natalidad de los practicantes de su religión baste para que, en un tiempo, sus tesis sean mayoritarias. Que, sobretodo las mujeres, todos ellos sigan manteniendo por los siglos en nuestra sociedad hábitos discriminatorios usuales en otras latitudes.
Pero yo creo que la libertad, como la vida, se abre paso aun en el medio más funesto.
De nosotros, no sólo de nuestros incapaces políticos, depende que tengan más o menos bazas en esta lucha. Que la simple convivencia con una sociedad pretendidamente más libre sea suficiente para educarlos en la diversidad y la autonomía total y no sea la palabrería, los prejuicios y el aislamiento lo que vean de nuestra parte.
Salud

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