martes, 5 de julio de 2016

Pensemos

Divertida la disquisición de Podemos sobre la causa de su bajón desde las encuestas hasta el escrutinio.
Si se ha pasado de frenada, apostando por demasiada izquierda y asustando a los socialdemócratas de verdad o se ha fijado tanto al sistema que ha hecho perder la ilusión de los que se sienten más cómodos diciendo vivir en los márgenes. El deslizamiento previsible a ser "otro partido más", expresado por Iglesias y Errejón tras la reunión de El Escorial, parece ser la respuesta sensata a la amenaza que la formación irradia en determinados ámbitos.
El éxito en conjugar la normalidad institucional recogiendo el rol de la verdadera oposición; la visibilidad de la plataforma en las reivindicaciones a pie de calle; el aprovechamiento de más desencanto en un Partido Socialista todavía desorientado y sin líder nítido, además de hacer más atractiva la ruptura en la dicotomía con la renovación para arrastrar a los votantes regeneradores de Ciudadanos marcará el futuro de Podemos. Podrá ser una Izquierda Unida que consiguió un gran resultado una vez en una elección u optar de veras a gobernar.
Salud

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