viernes, 30 de noviembre de 2012

Tampoco os pongáis así

Un gobierno presenta un proyecto de Ley para abaratar el despido y tiene la suerte de que su Partido (con P mayúscula, como gustaba a Lenin), con la mayoría absoluta (que también le gustaba, por otra parte) que detenta, la aprueba sin problema.
De ahí en un par de meses, los emprendedores españoles "sueltan lastre" en argot paracaidista y, primero Iberia (4.000) y luego Bankia (veo esos 4.000), entre miles de paracas más, se apuntan a la norma.
Y ahí que, escandalizada, la Ministra de Fomento recuerda a los empresarios del avión que la flexibilidad es una virtud teológica.
¿Qué flexibilidad, diría yo si fuera negrero, si cumplo a rajatabla con los límites y condiciones que has votado?
¿O es que 4.000 de una tacada son más dolorosos que uno en 4.000?
Inútiles en la aprobación; imbéciles ante la consecuencia.
Pensé, sin tino, que los tiempos de los ministros ineptos habían finiquitado con el reparador de calzado.
Salud

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