¿Quién puede creer el desinterés del apresurado viaje (había que llegar minutos antes que Erdogan, otro que tal) de Sarkozy y Cameron a Trípoli? ¿Y esos baños de multitud, que evitan en sus respectivos países? Ahí se nota, quizás, la bisoñez democrática de los libios, aclamando (¿o eran, como se hubiera hecho en París o Londres, lametraserillos escogidos?) a los dos primeros mandatarios extranjeros en visitar la nación "recién liberada".
O desmantelada de sus materias primas, malvendidas básicamente a esos dos países y a su antigua metrópoli antes incluso de la victoria de unos rebeldes cuyos fines son tan inexcrutables ahora como desconocidos eran por todos hace seis meses.
Otra más y van...
Salud
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